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El tejido de una trayectoria de 30 años

July 20, 2020

“Fue una carrera sumamente gratificante y disfruté cada minuto de ella.”

El 30 de junio de 2020, Walter Brown cerró su última operación y se jubiló luego de casi 30 años de servicio diligente al Grupo.

Hoy Vicepresidente de Operaciones de Cobertura para la Plataforma de Algodón de LDC, Walter comenzó su carrera en el Grupo en Allenberg Cotton Co., incorporándose el 1 de octubre de 1990 como Operador de Opciones.  

“En las primeras etapas de mi carrera, Joe Nicosia lideraba la plataforma de algodón en Allenberg y era conocido en toda la industria como uno de los expertos más destacados en la comercialización de futuros para commodities agrícolas. Luego de que la Comisión de Comercialización de Futuros de Commodities restableciera las opciones de materias primas en 1985, Joe me seleccionó para incorporarme al equipo de comercialización de opciones de Allenberg, que originalmente era muy pequeño. Éramos sólo cuatro integrantes con libertad para operar 25 commodities diferentes, cualquiera que se viera mejor en aquel momento”, cuenta Walter. “Era un trabajo puramente de comercialización. Todas las mañanas recibíamos una impresión con un estado de resultados del día anterior”, explica Brown.

En 1998, Walter pasó al departamento de cobertura, donde manejó futuros de algodón a la vez que supervisaba posiciones propias y márgenes del Grupo. Para el año 2008, la presencia del Grupo en algodón había crecido significativamente y se volvió global.

“Cuando comencé a trabajar por primera vez en el Grupo, todas nuestras operaciones estaban concentradas en el algodón producido en América, pero para el año 2008, nos habíamos expandido hacia India, Brasil, África y China. El negocio simplemente explotó”, recuerda Walter. “Y aún sigue creciendo hoy: añadimos a México a nuestro portfolio de origen global hace sólo un año.”

Reflexionado sobre cómo cambió la industria a lo largo de sus 30 años de profesión, Walter señala el enorme cambio que significó pasar de las operaciones en el recinto bursátil a las operaciones electrónicas.

“Desde el inicio de mi carrera en 1981 y hasta aproximadamente el año 2008, todo el algodón era comercializado en el recinto. Uno pasaba el día entero en el teléfono mandando órdenes de operaciones a los corredores del salón de negociaciones. Todos trabajaban allí de pie gritando “compro esto” y “vendo aquello”. Así se hacían los negocios”, recuerda. “Luego, en 2007, Intercontinental Exchange compró la Bolsa de Algodón de Nueva York y transformó el mercado en un entorno de operaciones electrónicas. Mi trabajo pasó de interactuar con personas todo el día a trabajar la jornada completa detrás de la pantalla de una computadora. Ya no hacía falta identificar quién estaba comprando o quién estaba vendiendo. Las operaciones electrónicas le quitaron la emoción a la actividad, pero si bien al principio dudé del cambio, la realidad es que se niveló el campo de juego”.

Y aunque los métodos para operar pueden haber cambiado con el transcurso de los años, el enfoque riguroso y meticuloso de Walter permaneció igual.

“A lo largo de su distinguida trayectoria, Walter demostró ser un astuto y diligente operador, un excelente gerente y un gran aporte para el crecimiento y el éxito del negocio de algodón de LDC,” afirma Joe Nicosia, Director de la Plataforma de Algodón. “Quienes tuvieron el placer de trabajar de cerca con Walter, lo describen como un excelente profesional, muy respetado por todos en la industria, y alguien que genuinamente se preocupó por la Plataforma de Algodón, disfrutando de los éxitos de los demás más que de los propios. Los clientes, proveedores y colaboradores por igual estuvieron siempre dispuestos a escuchar sus opiniones sobre el mercado. Cuando Walter hablaba, la gente le prestaba atención”.

Consultado sobre qué consejo les daría a los nuevos operadores, Walter no duda un instante: “Siempre he tratado de compartir lo que aprendí a través de los años con los que recién comienzan. No sólo las particularidades del algodón, sino el valor de la paciencia y la importancia de escuchar más y hablar menos. Pero mi mayor recomendación es la siguiente: No se puede ser un experto en todo. Es necesario descubrir qué es lo más le interesa a uno, forjarse un nicho y trabajar en él para convertirse en lo mejor que uno pueda ser en esa área. Bastante bien no está mal si estás hablando de cortar el césped, pero no es bueno si lo que deseas es ser un líder en la industria”, afirma.

Mirando hacia atrás con afecto su paso por LDC y su legado en la compañía, Walter sostiene que está muy orgulloso del crecimiento de la Plataforma de Algodón.

“Me siento afortunado de haber sido parte de un equipo que expandió su negocio hasta convertirlo en una operación de alcance mundial. Fue un maravilloso ciclo de rentabilidad, resultado de un trabajo intenso, pero increíblemente satisfactorio, a cargo de un excelente equipo que se encuentra de guardia las 24 horas del día los 7 días de la semana en todo el mundo para servir a sus clientes”.

Y añade: “Fue una carrera sumamente gratificante y disfruté cada minuto de ella. Una vez me dije a mí mismo, hace unas décadas, que no quería jamás mirar atrás y cuestionarme si había aprovechado plenamente las oportunidades que se me habían presentado. Por tantos años he dado todo de mí y estoy orgulloso de lo que he logrado. Ahora es tiempo de pasar la antorcha a la próxima generación de líderes y tengo la certeza de que LDC es el lugar correcto para que experimenten las mismas opciones para una carrera apasionante que tuve yo.”

Cuando le preguntamos qué planeaba hacer con el nuevo tiempo libre que ahora tiene en sus manos, Walter nos dijo: “Tengo muchas ganas de ponerme al día con otras cosas de la vida que eran infrecuentes con una carrera tan demandante como la mía, ¡especialmente cenar y ver una película con mi mujer cualquier noche de la semana!”.

De parte de todos en LDC: ¡Disfruta tu descanso, Walter, te lo has ganado!

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